En la literatura infanto-juvenil se nota una marcada tendencia hacia lo oscuro o lo mágico. Desde Harry Potter y la saga "Crepúsculo", hasta las aventuras de Percy Jackson, las propuestas de lecturas para los chicos de entre 10 y 17 años fluctúan siempre con un misterio que juguetea delicadamente con el terror.

Así, por ejemplo, en los anaqueles de las librerías se ofrecen nuevas sagas, la mayoría protagonizadas por personajes extraños. Es el caso de "Los secretos del inmortal Nicholas Flamel", cuyo último libro -"El nigromante"- está haciendo furor entre los adolescentes. La trama está basada en las aventuras de un alquimista que descubre oscuros y misteriosos secretos. Hollywood está mirando con buenos ojos a esta serie como sucesora de Harry Potter.

Por otra parte, el éxito que ha cosechado la saga vampírica de "Crepúsculo" provocó que otros autores puedan seguir explotando este género literario. Tal es el caso de "Medianoche", de Claudia Gray, cuya portada es muy similar a la de los libros escritos por Stephenie Meyer. También está protagonizada por vampiros.

"Desde ?El señor de los anillos? hasta nuestra época la fantasía ha dominado a los lectores juveniles, Y creo que esto ha ocurrido sobre todo por la pérdida de fuerza de la ciencia ficción frente al avance de la tecnología", comentó Pablo De Santis, autor de "Lucas Lenz y el Museo del Universo".